Los pulgones parasitan las hojas de algunas plantas adhiriéndose a ellas y absorbiendo su valiosa savia. Por otro lado, las hormigas suelen proteger a muchas plantas de insectos parásitos a cambio del néctar que las plantas les ofrecen.
Sin embargo, en el caso de los pulgones, no sólo no les atacan, sino que ¡incluso los protegen de otros depredadores! No es raro ver hormigas transportando pulgones a hojas frescas cuando se han secado las que habitan o resguardarlos bajo las hojas cuando llueve.
El mutualismo es la relación entre organismos de distintas especies que beneficia a ambos.

